Eduardo Estévez

Eduardo Estévez  
Descripción: Un escritor se hace con cultura, con formación, con incentivos, desde chiquito.
Fecha: 19/07/2006
Entrevistado: Eduardo Estévez
Entrevistador: OLGA PASTOR ALVARADO Y HÉCTOR GÓMEZ NAVARRO
- Ya sabes que en esta página somos noveles. Estamos deseosos de aprender de los que ya tenéis cosas que decir. ¿Podrías escribirnos una frase, o poesía o cuento corto de aliento?
-  

sentou ao seu carón         se sentó a su lado
víraa cando subiu no autobús         la había visto subir
e decidiuno porque         y lo decidió porque
o asento ao seu carón estaba libre         el asiento a su lado estaba libre
e ela era nova e parecía         y ella era joven y parecía
bonita detrás do cabelo que agochaba         bonita detrás del pelo que ocultaba
parte do seu rostro         parte de su rostro
 

- ¿Recuerdas cuando empezaste a escribir y por qué?
- Sí, claro. Me encontré por la calle con un antiguo profesor de literatura y me invitó a participar en un taller que se hacía en su casa. Allí iba gente a aprender a escribir pero él pensaba que sería bueno para mí como espacio donde aprender a ejercitar la crítica. Pero a mí me daba vergüenza ir a un lugar donde todos escribían y no llevar nada, así que escribí mi primer cuento para ir esa noche al taller.
- ¿Sobre qué escribías cuando empezaste y cuál ha sido su evolución?
- No me preocupan mucho los temas, además de que sería incapaz de recordar los de esos textos. Creo que la diferencia está en el tono. Al principio eran textos muy formales, llenos de metáforas arriesgadas y recursos. Eran como una sesión de fisicoculturismo: miren cuánto sé. Y, en todo caso, las emociones, si las había, eran muy personales y, claro, adolescentes. Con el tiempo descubrí que la poesía está detrás de cosas muy simples y de textos muy limpios y aprendí a escribir sobre cosas que veo alrededor y no sólo sobre cosas que me pasan a mí. Creo que eso es muy importante, de algún modo uno se quita del centro y se transforma en espectador. Y como los lectores, de alguna manera, también lo son, creo que se puede sintonizar mejor con esa poesía.
- Cuéntanos un poco cual ha sido tu trayectoria literaria y tus experiencias. Tus sentimientos en cada momento y las vivencias más importantes… reconocimientos, premios, presentaciones de libros particularmente emotivos…
- Haría una pequeña selección de momentos. Mi primer recital, en la Festa da Poesía do Condado, a la orilla del Miño, al aire libre, sobre un palco donde tocaban grupos de rock, en el cambio entre grupo y grupo. Por detrás los técnicos montando el escenario para el grupo siguiente. Por delante la gente aprovechando el entreacto para meterle más alcohol al cuerpo. Cuando me dieron mi primer segundo premio. Que no podía creer que fuera a ese libro (só paxaros…) Lo había mandado sólo por insistencia de unos amigos pero llevaba tanto tiempo dando vueltas por premios y editores con él que ya no creía que pudiera salir algún día. lúa gris, por toda la revolución emocional que provocó en la familia (y en mí, claro) la reconstrucción de una casa que quedó para todos perdida en la memoria. 2002, que trajo dos premios. Y 2005 que viene con antología, para mí dentro de pocas semanas, para ustedes seguramente ya en pasado.
- Es importante leer para escribir.
- Es imposible escribir sin leer. Para escribir muy poquito leer muchísimo.
- ¿A qué edad empezó tu pasión por la lectura?
- Desde antes de donde empieza la memoria.
- ¿Con qué tipo de literatura?
- De aventuras, Salgari, Verne, Daudet, esas cosas.
- Trayectoria como lector.
- Desde que empecé a leer literatura para grandes (a los 11 años, recuerdo haber elegido de la biblioteca de mi madre Cien años de soledad) y durante mucho tiempo leí casi exclusivamente literatura en castellano. No quería leer traducciones, así que el universo estaba muy limitado. Empecé a estudiar idiomas y, poco a poco, fui empezando a leer en portugués, en francés y en italiano. Sobre todo poesía. Desde que empecé a escribir leí bastante poesía, pero con el tiempo me he ido transformando en lector casi exclusivo de novelas. Hace unos años decidí que no valía la pena perderse la mayor parte de la literatura universal por un prurito indefendible, aprendí a entendre las traducciones como trabajos de creación compartida entre el autor original y el traductor y empecé a resarcirme de mis muchísimas lagunas lectoras. Descubrí a Auster y me enamoré. Y a Durrell, Lawrence.
- ¿Qué libro o libros te han marcado más?
- Muchos. El señor de los anillos, lo leí muchas veces. La poesía de Kavafis, la de Alejandra Pizarnik y la de Raúl González Tuñón. Borges, sobre todo la poesía, el Livro do desasossego de Pessoa, Una novela china de César Aira, de los gallegos, sobre todo Celso Fernández Sanmartín y, de vuelta en el universo Ungaretti, San Juan de la Cruz, Cristina Peri Rossi y, (mucho más recientemente), George Perec (El gabinete del aficionado y, sobre todo Ellis Island y La vida, instrucciones de uso).
- ¿Qué autor/es nos recomiendas?
- Cada momento necesita sus autores. No es fácil recomendar en el aire a personas que uno no conoce. Todos los que acabo de nombrar para mí son fundamentales. Creo que no se puede escribir poesía en castellano sin leer a Vallejo, por ejemplo, pero no se me ocurriría recomendarle que lea Vallejo a una persona que está empezando y que no tiene muchas lecturas de poesía actual.
- ¿Por qué?
- Vallejo es, desde mi modesto punto de vista, uno de los más acabados ejemplos de completud en el uso del lenguaje. Pizarnik es la imperiosa necesidad de la poesía. Tuñón es el poeta en la calle. Borges es la poesía mágica y distante, como las maravillas. Kavafis es la perfección de la poesía para sustituir la imperfección de los sentimientos, la ficción del poema que habla de lo cotidiano. Y también un poeta histórico, toda una cultura en verso. Esa novela de Aira es el trabajo de inmersión investigadora del escritor. Inmersión no sólo temática sino también formal. Pero no me gusta en general Aira, sólo recomendaría, de lo que leí, esa novela. Celso Fernández Sanmartín es la poesía puesta al alcance de la mano, descubrir la poesía en las cosas más pequeñas. Ungaretti es el verso exacto. San Juan de la Cruz es el arrebato. Peri Rossi por el erotismo delicadísimo. Perec porque descubre otro modo de conocer el mundo.
- ¿Crees que hay un tipo de literatura para cada momento?
- Por supuesto. Pero eso no quiere decir literatura que se amolde al momento sino literatura que sirva para el momento. A veces como compañía a veces como revolución.
- Cita un fragmento, una poesía o alguna frase concreta que te haya marcado
- Uf, imposible. No soy capaz de memorizar nada.
- ¿Crees que es más fácil escribir sobre cosas tristes que sobre cosas alegres?
- El primer impulso es decir que sí. Si intento justificarlo, supongo que podría decir que escribiendo cosas tristes es más fácil eludir los tópicos. El romanticismo hizo reventar el sistema de finales felicies, ñoñeces y cursilerías y vamos a tardar muchos muchos muchos años en recuperarnos de esa hecatombe. De todos modos, cuando se consigue un texto feliz sin caer en el tópico los resultados me fascinan.
- ¿Qué es lo que te resulta más difícil de describir?
- Todo es difícil de escribir.
- ¿Cuál fue el libro que más te ha costado escribir?
- Derrotas, sin duda. Fue una gran ruptura con todo lo anterior y es un desgarro personal y, sobre todo, intelectual.
- ¿En qué momento empezaste a considerarte escritor? Y dada la página que es, danos algún consejo a los escritores que estamos empezando
- No soy capaz de considerarme escritor. Y los consejos no me gustan. Podría decir que no es bueno considerarse escritor. Uno debería verse como trabajador y punto. Consejos? Honestidad, por encima de todo.
- ¿Qué opinas de la relación entre biografía y escritura?
- La escritura siempre está condicionada por la biografía, pero hay que saber tomar distancia o, como mínimo, utilizar las máscaras correctas. Es completamente normal que la propia biografía sirva de disparador de los textos que se escriben, pero es muy importante tomar distancia de ellos, una vez que empezamos a escribir, porque el único que puede dictar el camino que debe seguir un texto es el propio texto. Si la anécdota personal que provocó la intención de escribir se mantiene presente durante el desarrollo del texto y lo condiciona, lo más probable es que estropee el texto. Una vez que un texto nace, él mismo, si sabemos oírlo, nos va guiando por el camino hasta el final.
- ¿Qué es para ti una musa? ¿Tienes musa? ¿Te apetece escribirnos algo sobre el tema?
- Las musas no existen. Asumir que existen las musas sería sobreentender algo como una fuerza superior y eso es completamente ajeno a mi concepción del mundo. Tampoco se nace escritor. Un escritor se hace con cultura, con formación, con incentivos, desde chiquito. Mi madre no me hizo escritor pero me rodeó de libros. Todos los seres humanos sentimos la necesidad de expresarnos y, si tenemos a nuestro alcance las armas necesarias, esa expresión puede encaminarse por la escritura (o por la pintura, o por la música). Sólo se trata de estar predispuesto, de estar atento al mundo, de aprender a mirar la poesía de las cosas pequeñas y el resto es trabajo, trabajo, trabajo.
- ENTREVISTA PERSONAL
- Eduardo Estévez es un caso sorprendente dentro de la literatura gallega. Nació y creció en Argentina y, con evidente soltura, juega con las palabras convirtiéndolas en preciosos poemas en gallego.
- ¿Cómo has llegado a esto? ¿Es para ti la lengua gallega más poética o simplemente ha sido un reto de adaptación al lugar donde vives actualmente?
- La explicación es sencilla. Llegué a Galicia y aprendí a hablar gallego. Empecé a manejarme en gallego, a colaborar con medios escritos en gallego, a modo de ejercicio traduje algunos poemas que tenía inéditos y poco a poco me fui sumergiendo en el idioma. Un día descubrí que se me ocurrían los poemas en gallego y estaba traduciéndolos al castellano para escribirlos. Ese día dejé de traducir y ya no volví a escribir en castellano. Así que no lo tomaría ni por el lado de si es o no es más poética la lengua ni como un reto. Fue más un proceso inconsciente de instalarse en el idioma y hacerlo parte de mí.
- De todas formas, tu periplo por el mundo de las letras no empieza en gallego. Has publicado dos obras en Argentina y Venezuela. ¿Hay mucha diferencia entre estas obras y las escritas una vez llegado a Galicia?
- No creo. Es decir, no más que la diferencia que ya hay de un libro a otro por la simple evolución de la voz. Las grandes diferencias, los grandes saltos en la evolución de la voz yo creo que se dan entre el primer libro y el segundo y, después, entre “mapas para describir a ausencia” y “derrotas”.
- Tres premios y un accésit nos muestran tu destreza con la pluma a lo largo de tu carrera; eso es algo que se notará también en el último proyecto que tienes: “En construcción”, que es de lo que vamos a hablar principalmente. Se trata de un taller on line. ¿No es así?
- No, no es eso. Es simplemente compartir el proceso de construcción de un libro. La característica que lo aproxima a un taller es que dispuse un blog, un espacio donde, a modo de un taller, los lectores pueden opinar sobre los textos que se están construyendo o corrigiendo. Pero por lo demás no es más que un libro que estoy escribiendo igual que los que escribí antes, con la diferencia de que estoy mostrando los textos en bruto, versiones iniciales, y dejando constancia de los cambios y tratando de explicar por qué los hago. Es como un making off de una película, esos “cómo se rodó…”, pero con el agregado de que se puede ir viendo el making off a medida que se produce y se puede, de algún modo, influir en el resultado (o, al menos, intentarlo).
- ¿Cómo ha surgido la idea? ¿Quizá para ayudar a los noveles?
- No tengo muy claro cuáles fueron las motivaciones. Tal vez porque la dinámica de escribir en un blog (http://oollodavaca.blogspot.com) hizo que me habituase al ritmo de compartir lo que voy escribiendo cada día. Y, cuando empecé a trabajar en los nuevos poemas, me pareció una buena idea compartir el proceso con los demás, abrir el proyecto a los comentarios de los lectores… No lo sé, tal vez fue que me sentí agobiado de pensar que tenía que trabajar durante meses sin contacto con los lectores y eso es duro y no sentí la necesidad de pasar por eso como ya había pasado otras veces antes.
- Releer la obra de cada uno es importante, ¿pero hasta qué punto? Sabemos de escritores y pintores que se atormentaban por su afán perfeccionista y no dejaban de revisar su obra. ¿Cuál crees que es el límite entre trabajar un poema y obsesionarte con él?
- Es una pregunta difícil. Yo creo que hay que corregir mientras uno encuentre cosas que corregir. Lo que sucede es que, en los últimos libros, cuando un poema pedía corrección en cada relectura, finalmente acabé quitándolo. De algún modo es como asumir que, si un poema nunca te satisface por mucho que lo corrijas, entonces será que el problema es más de fondo. En cualquier caso, creo que es buena idea dejar reposar un poema o una corrección antes de revisarla. Dejar el poema guardado una temporada y no mirarlo siquiera. Es el modo de tomar distancia y poder leerlo con menos condicionamientos a la hora de volver a revisarlo. El trabajo de corrección es laborioso, lento e infinito. Siempre se puede y se debe corregir. Borges lo hacía incluso entre una y otra reedición de los libros. Yo he cambiado en la web algunos poemas respecto de la versión que salió publicada en papel.
- ¿En qué te fijas más en tus revisiones? ¿Qué es lo que te motiva a modificar un poema?
- El ritmo, pienso. Para mí es fundamental. Y luego detectar esas rimas internas rebeldes que siempre se esconden donde no se esperaba. Es muy raro que cambie un poema por razones de sentido. Muchas veces, si tengo que cambiar una palabra, prefiero cambiar un poco el sentido que alterar el ritmo.
- Con respecto a términos formales, ¿sigues alguna pauta?
- No. Escribo en verso libre, me preocupo mucho por el ritmo de los textos y persigo con saña las rimas. Utilizo versos de metro clásico intercalados en los poemas (muchas veces camuflados) para ayudarme a construir el ritmo en los textos. Y recurro mucho (a veces en exceso, y trabajo mucho este tema en las correcciones) a los cortes de verso inesperados para potenciar la significación de una palabra en la oración.
- Encontramos en tu poesía versos rápidos, sencillos, sin cortes violentos ¿Es un recurso natural o buscado?
- Procuro facilitar la construcción visual de los paisajes del poema. Y para eso funciona bien el verso corto, las oraciones simples con pocas subordinadas. No veo tan claro lo de los cortes violentos. Yo diría que un corte no lo es cuando respeta las pausas de la sintaxis y eso es algo que yo normalmente me salto. Pienso que la poesía es comunicación. Entonces, me preocupo mucho por construir un discurso claro, que transmita lo mejor posible las cosas que tengo en la cabeza. Eso no quiere decir que piense que puedo transmitirlo todo. Sería muy inocente pensar así. Yo sé que el lector, a partir del material que yo le brindo, va a construir su propio poema, sus propios paisajes distintos de los míos. Pero tengo la impresión de que, cuanto más directo es lo que yo ofrezco, más fácil es para el lector hacerse con el poema y construir su propia imagen.
- Vemos, en la temática, la aparición de lo cotidiano como materia en la que se encuentra la belleza, como en los poemas “Indecisión” y “Esperar”. Háblanos de este tema.
- Esto es más o menos lo que os comentaba antes. La búsqueda de elementos cotidianos está motivada por esa necesidad de hacer el poema próximo al lector. En esos dos poemas que hablan de la soledad, si sitúo la soledad en un entorno muy cotidiano, entonces el lector podrá percibirla como un elemento más próximo, aunque no sea un sentimiento que le resulte familiar.
- También aparece, en cambio, lo terrible, de una manera inesperada y brutal, como en “Correo”, y el sentimiento de desasosiego, como en “Pudor”. ¿Podrías explicárnoslo?
- Correo no es más que un pequeño relato en verso. Pudor, en cambio, es más la fotografía de una sensación pequeña pero muy aguda que yo creo que experimenta mucha gente. Algunas personas me han comentado que les incomoda en el libro que se recurra tanto a la narratividad y se pierda de vista en muchos casos el sentido poético. Digamos que les parece mucho más un libro de relatos en verso que un libro de poemas narrativos. Yo creo que el aspecto poético de estos textos está en conseguir observar ese pequeño detalle de un paisaje. Por ejemplo, en el poema “esperar”, tal vez el aspecto poético esté en los granos de azúcar que caen en el plato, o en la penúltima estrofa de “indecisión”. En “Pudor” se trata de hablar de eso, del pudor, utilizando una pequeña metáfora, una sensación vaga, imprecisa y fugaz. Allí es donde busco la poesía de ese sentimiento.
- Cuéntanos un poco las expectativas que tienes para este proyecto. ¿Lo presentarás en algún lugar? ¿Tienes algún recital en público programado?
- No tengo pensado presentar este proyecto a ningún premio. Soy bastante escrupuloso con las reglas de juego y no me parece ético presentar a un premio un libro que se puede consultar en la web asociado a mi nombre. El libro está en internet y su sitio es ese. Me parece un modo perfectamente válido de difundir un trabajo. Que es bonito tener entre manos el libro físico? Sí, lo reconozco. Pero el objetivo es que llegue a los lectores y para eso internet es mejor vía, incluso, que el libro impreso. Algunos poemas ya los he leído en distintos recitales. Es una prueba interesante para comprobar el ritmo. Y la demostración empírica de que debería leer más en alto a la hora de corregir los poemas… Y volviendo al tema de la edición en papel, a pesar de todo no me cierro a la posibilidad de publicarlo en papel. Si hay por ahí algún editor interesado… :-)
- Por último dinos cómo y dónde pueden encontrar tu obra los interesados.
- En Galicia, cualquier librería que venda poesía tendrá algunos de mis libros o podrá conseguirlos (sobre todo “derrotas”, “caderno apócrifo da pequena defunta” y “lúa gris”. En algunas ciudades del estado español, se consiguen o se pueden encargar en las galerías Sargadelos. En internet se pueden comprar algunos de ellos en www.casadellibro.com. En esta página (http://www.vieiros.com/nadal2000/galicia2000_2.html) se puede descargar el instalador de “os veos da paisaxe” y en www.luagris.net se puede leer una selección de textos.
- Muchas gracias por atendernos y mucha suerte.
- Gracias a vosotros. Fue un placer.
- Para abrir boca…
-  

sentou ao seu carón         se sentó a su lado
víraa cando subiu no autobús         la había visto subir
e decidiuno porque         y lo decidió porque
o asento ao seu carón estaba libre         el asiento a su lado estaba libre
e ela era nova e parecía         y ella era joven y parecía
bonita detrás do cabelo que agochaba         bonita detrás del pelo que ocultaba
parte do seu rostro         parte de su rostro
pero non considerou que o sitio         pero no consideró que el sitio
era o menos indicado para poder         era el menos indicado para poder
mirala         mirarla
requiría xirarse nun xesto         requería girarse en un gesto
impúdico         impúdico
ademais         además
ela mantiña a cabeza levemente         ella mantenía la cabeza levemente
inclinada         inclinada
sobre un libro que lía e o pelo         sobre un libro y el pelo
caíalle polo lado da cara xusto do lado         caía por el lado de la cara justo del lado
del         de él
así que durante os vinte         así que durante los veinte
ou trinta minutos da viaxe         o treinta minutos del viaje
debeu conformarse con mirar         debió conformarse con mirar
os seus dedos as unllas bastante         sus dedos las uñas bastante
curtas         cortas
con esmalte transparente         con esmalte transparente
sostiña un lapis co que ía facendo         sostenía un lápiz con el que iba haciendo
algunhas anotacións         algunas anotaciones
nas marxes das páxinas         en los márgenes de las páginas
tiña unha letra áxil e miúda         tenía una letra ágil y menuda
a súa miopía impedíalle distinguir         su miopía le impedía distinguir
o texto         el texto
durante vinte         durante veinte
ou trinta minutos miroulle as mans         o treinta minutos miró sus manos
os dedos finos         los dedos finos
e iso púxoo         y eso lo puso
nalgún sentido moderadamente feliz         en algún sentido moderadamente feliz
nalgún sentido         en algún sentido
triste         triste
de súpeto ela         de pronto ella
levanta a vista         levanta la vista
deixando ao descuberto o rostro e el         dejando al descubierto el rostro y él
vólvese para mirala         se vuelve para mirarla
despreocupado da interpretación         despreocupado de la interpretación
que ela poida facer         que ella pueda hacer
do xesto         del gesto
tiña a mirada limpa e un lunar         tenía la mirada limpia y un lunar
xusto debaixo do ollo esquerdo         justo debajo del ojo izquierdo
pero o autobús         pero el autobús
aproximábase xa ao seu destino         se acercaba ya a su destino
o del e levántase         el de él y se levanta
dirixe os seus pasos cara á porta         dirige sus pasos a la puerta
e preme o timbre         y pulsa el timbre
para indicar ao condutor         para indicar al conductor
a súa intención de baixar         su intención de bajar
na seguinte parada         en la siguiente parada

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